martes, 27 de noviembre de 2012

"EVOLUCIONA DEFECTUOSAMENTE"

         A los efectos antedichos, merece destacar la opinión que a este respecto manifiestó en el año 2003 D.Arturo Pérez Reverte en el artículo del mismo nombre que titula esta entrada. 

Nueve años después sigue de vigente actualidad. Qué poco hemos cambiado.    

Síntesis del texto de María de Corral - EL ARTE EN ESTE FIN DE SIGLO

El término post-moderno en relación a la disciplina artística, surge a partir de los años 80 como una rebelión de los artistas ante la insatisfacción de una visión que plasma objetivamente el mundo. Hasta esta década, los valores artísticos tradicionales se habían revivido con la salvedad que le confiere ser un producto original del tiempo que se desarrolla. Definidos, superados y consolidados estos valores es cuando se señala que la modernidad es un asunto pasado.
“Nos enfrentamos a un arte que nos habla acerca de sus relaciones personales y de sus mundos personales” [1]
En este momento, es cuando los artistas empiezan a enfrentarse al mundo que les rodea con imágenes que hablan de sus relaciones y mundos personales. Un mundo de creación, donde la apariencia formal de la obra, deja de importar para centrarse en la búsqueda y la formación de ideas. Las tipologías de obras de arte, pasan de ser un medio aplaudido por sus valores técnicos y materiales, a convertirse en objetos, con la única finalidad matérica, de actuar de mensajera en cuestiones socio-culturales; temas excluidos hasta el momento.
El interés de plantear hasta qué punto las estructuras y cánones sociales e institucionales satisfacen las necesidades del individuo, en un mundo estándar que se mueve alrededor de un plan tecnológico, político y social. Una sociedad de consumo, automatizada por la sucesión incesante de modas y estilos, que es penetrada hasta la saciedad por los medios de comunicación; un sujeto individual que pierde el sentido de su propia historia.  
“Los artistas en todo momento reflejan estas situaciones, estas transformaciones del entorno social y cultural, y nos ayudan a definir los nuevos modelos de personalidad surgidos de la absorción de los cambios tecnológicos, políticos y sociales”[2].
Es por ello, que el medio artístico utiliza sus esferas para mostrar los cambios y transformaciones del entorno que le rodea, reaccionando y haciendo reaccionar al individuo ante esos cánones establecidos, por no decir asimilados.

Proyecto editorial: "El Arte para Público Generalista"



 


























SUMARIO

PRÓLOGO

CAPÍTULO 1. Aproximación a la determinación del arte

1.1 Etimología y definición del término
1.2 Concepto de “ARTE” en la historia
1.3 ¿Hacia dónde vamos?

CAPÍTULO 2. Evolución de las tendencias artísticas en la Historia

2.1 Prehistoria
2.2 Edad Antigua
2.3 Edad Media
2.4 Edad Moderna
2.5 Edad Contemporánea
2.6 Siglo XIX
2.7  Siglo XX

CAPÍTULO 3. Expresiones artísticas tradicionales. Máximos exponentes

3.1 Pintura
3.2 Arquitectura
3.3 Teatro
3.4 Danza
3.5 Escultura
3.6 Literatura
3.7 Música


CAPÍTULO 4. Nuevas dimensiones del arte

4.1 Fotografía
4.2 Cine
4.3 Diseño gráfico


CAPÍTULO 5. El artista. Rasgos definitorios y expresión

5.1 La necesidad de expresión innata
5.2 El artista: de ejecutor a creador
5.3 El artista moderno. Heterogeneidad en la plasmación.


CAPÍTULO 6. Arte entre cuatro paredes

6.1 Instituciones. Descontextualización frente a conservación
6.2 Arte para todos


ÍNDICE DE ILUSTRACIONES

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS



DEL SISTEMA EDUCATIVO Y SU REALIDAD ACTUAL


Según la R.A.E: Educación (Del lat. educatĭo, -ōnis): 1. f. Acción y efecto de educar 2. f. Crianza, enseñanza y doctrina que se da a los niños y a los jóvenes 3. f. Instrucción por medio de la acción docente 4. f. Cortesía, urbanidad.

Donde se nos presentan cuatro acepciones, en principio indiscutidas e indiscutibles del término educación, no hace sino nacer el debate de si el modelo educacional vigente satisface y cumple con el ideal de enseñanza que teóricamente se persigue con el mismo. Pocos discutirían que “desarrollar o perfeccionar las facultades intelectuales y morales del niño o del joven por medio de preceptos, ejercicios o ejemplos”, sería una definición estándar de lo que aproximadamente se entendería por educar.

Esa labor educacional a la que nos referimos, se encomienda en nuestro sistema a docentes los cuales, con mayor o menor acierto, asumen la ardua tarea de construir en el alumno pautas de conocimiento y de conducta aceptadas como correctas en la sociedad en la que se insertan. Por todo ello, se ha venido entendiendo como válido un modelo de enseñanza en el cual, del centro escolar emanaban los principios intelectuales y morales rectores de un conjunto social.

Pero este sistema tradicional de enseñanza vertical, de transmisión teórica de conceptos de maestros a alumnos, de un tiempo a esta parte viene tambaleándose en sus cimientos, a la vista de su eficiencia (o mejor dicho, ineficiencia) y su utilidad. Es necesario asumir que la sociedad es un ente mutable, y como tal, también lo son los sujetos que la componen, y en mayor medida si cabe, los individuos a educar dentro de la misma. De este modo, donde originariamente había escasez de información, conocimientos, y modelos de conducta validos, el centro escolar y el profesor se erigían como las fuentes donde suplir dichas carencias. Por el contrario, actualmente crecemos en una sociedad en la que la sobreinformación, el conocimiento inmediato a través de las nuevas tecnologías y la creación de estereotipos sociales, nos condiciona y contamina prácticamente desde que tenemos uso de razón.



Así, el rol de los centros docentes y de los educadores ha cambiado de forma ostensible a consecuencia de la “evolución social”.
 

ESCUDO DE ARMAS

CATALOGACIÓN Y CLASIFICACIÓN

Escudo de armas: Arte, Educación, vida y yo




VIÑETA HUMORÍSTICA

EL "ARTE" DE ENEKO

Convenientemente una opinión al respecto de la viñeta “Arte”, sería respetable y lógicamente aceptable, e incluso tomada como referente esclarecedor de la imagen. Pero, ¿hasta qué punto llegaría a ser aceptada como válida sin un discurso adjunto del propio autor?
               
   Como no puede ser de otra forma, y partiendo del hecho de que el arte aporta a la persona una experiencia de orden estético, emocional, intelectual o bien combinadas a gusto del consumidor, debo restringirme a exponer ciertas cuestiones planteadas por mi persona en referencia a los códigos de composición de la imagen, que no dejan de interactuar en mi mente, sin conseguir el éxito de acercamiento más o menos pleno al concepto de idea representada.

    La simplicidad de la viñeta, coloreada por un fondo negro sobre el que se sitúan dos barrotes carcelarios, uno de ellos serrado, y un marco dorado de estilo barroco que la engloba, puede representar la deferencia o valoración de ciertos objetos que la sociedad ha considerado arte. Esa cerrazón del marco al cual se ha anclado la obra artística, y que sin él, se desproveía de dicho valor al objeto, unido al fondo negro como fin de ese tiempo de represión del que se ha liberado, y redimido de la cárcel por medio de la rotura de esas barras férreas que hasta principios del S.XX le han acompañado. Pero, ¿por qué no pensar que podemos estar delante de un comunicado visual, que nos muestra los fundamentos del arte en la actualidad?, ¿No podría entenderse como el atasco, parálisis creativa que invade al artista contemporáneo? Reflejado por el autor como esa ventana sin un halo de claridad, o bien, esa página escrita y clausurada, o incluso el marco ideológico que aún sigue persiguiendo al objeto en algunos medios institucionales.

  Aun cuando estos planteamientos, parecen tener un dirección encaminada hacia una ficticia meta, me surge la concepción de que si los trabajos de Eneko, están construidos con un lenguaje comunicativamente sencillo, ¿por qué nos presenta una imagen tan subjetiva como representación de arte? ¿No será, que el tema es tan complejo, personal, individual, interno, que de esta forma intenta avivar el fuego del debate en los receptores? Porque no, y podría ser, que construyendo con elementos que no cierran el mensaje, nos esté haciendo la pregunta retórica: “¿qué es el arte? “.

  Pero, decididamente, no me planteo esta cuestión observándola como una mera invitación del artista a la reflexión hacia el público, sino que me atrevo a decir, que veo en ella un marcado acento encaminado a aceptar la relatividad de cada sujeto pasivo como pilar fundamental de creación de unos cánones personales de valoración hacia el objeto artístico.